Revisa el estado de la propiedad o proyecto
Adquirir un inmueble es, probablemente, una de las decisiones financieras más importantes de tu vida. Por ello, realizar una inspección de propiedad para compra de forma exhaustiva no es un lujo, sino una necesidad. Muchos vicios ocultos no son visibles a simple vista, y conocer el estado real de los activos te permitirá negociar un mejor precio o evitar una inversión fallida.
Análisis de Instalaciones Eléctricas y Sanitarias
El corazón funcional de cualquier inmueble reside en sus redes de servicios. Durante la inspección de propiedad para compra, es imperativo verificar:
- Instalaciones Eléctricas: Verifica que el tablero cumpla con las normativas vigentes y que los interruptores diferenciales funcionen correctamente.
- Sistemas Sanitarios: Revisa la presión en los grifos y busca manchas de humedad que delaten filtraciones. Para más detalles técnicos, puedes consultar las normas de instalaciones sanitarias de la SISS (Enlace saliente recomendado).
Evaluación de Terminaciones y Acabados
Más allá de la estética, las terminaciones nos hablan de la calidad constructiva. Debes poner especial atención en el sellado de carpinterías, el estado de los pavimentos y los revestimientos cerámicos. Un acabado deficiente suele ser la primera señal de ahorros inadecuados en materiales de construcción.
Gastos Comunes y Gestión de Copropiedad
Si la propiedad se encuentra en un régimen de comunidad, los gastos comunes son un indicador de gestión. Un edificio con alta morosidad o gastos comunes excesivamente bajos podría estar descuidando el mantenimiento preventivo, lo que a largo plazo derivará en derramas o cuotas extraordinarias costosas.
Reglamentos Internos y Convivencia
El reglamento de copropiedad rige la vida diaria. Antes de comprar, revisa las limitaciones sobre el uso de terrazas, la tenencia de mascotas y las normativas para alquileres de corta estancia (como Airbnb), ya que esto podría afectar la rentabilidad o plusvalía de tu inversión.
Certificados Legales y Due Diligence
Finalmente, la inspección física debe coincidir con la realidad jurídica. Es fundamental validar:
- Certificado de Libertad de Gravámenes: Para asegurar que no existan hipotecas pendientes.
- Boletas de servicios al día: Luz, agua y contribuciones (impuestos territoriales).
- Certificado de Recepción Final: Documento que garantiza que lo construido cumple con el permiso municipal.
Diagnóstico del estado estructural del inmueble
Este punto es el núcleo de nuestro manual de inspección de viviendas. Debes identificar grietas estructurales o asentamientos. Recuerda que, según nuestro artículo sobre tasación inmobiliaria (Enlace interno), el valor de una propiedad cae drásticamente si su estructura está comprometida.